El batería Jason Barnes perdió gran parte de su brazo derecho hace dos años, al electrocutarse. Para sujetar una baqueta, hubiera bastado con una prótesis estándar, pero la precisión y destreza de movimientos que permite la muñeca hubieran sido imposibles de recuperar.

Sin embargo, recientemente el ingeniero Gil Weinberg de Georgia Tech en Estados Unidos ha diseñado una prótesis robótica con la que Jason es capaz de controlar dos baquetas a la vez. Una de ellas se mueve gracias a la información recopilada de los músculos del propio brazo, mientras que la segunda es totalmente autónoma y "escucha" lo que el músico está tocando en cada momento, adecuando el tempo.

La verdad, escuchando cómo suena, aún siendo un prototipo, volvemos a preguntarnos: ¿llegará un día en el que todos prefiramos contar con prótesis robóticas en lugar de nuestros propios miembros?